Innovación en cardiología intervencionista

Los dispositivos más innovadores que se están desarrollando para tratar la insuficiencia tricuspídea funcional son las válvulas transcatéter.

Como alternativa para pacientes con alto riesgo quirúrgico tenemos el sistema de válvulas bi-cava, como la TricValve. Consiste en una válvula de nitinol y tres valvas de pericardio bovino disponible en tamaños de 25 mm y 29 mm para la vena cava superior y 31 mm y 35 mm para la vena cava inferior.

Después de la implantación del sistema CAVI, Las ondas V de la cava se aplanan, mientras las ondas V auriculares aumentan debido a la reducción del volumen de regurgitación tricúspide. En la fase aguda, las presiones cavas medias se reducen ligeramente (2-3 mmHg). En las siguientes semanas, la remodelación del VD debido a la reducción del volumen de carga provoca una disminución de la presión de la vena cava y de la aurícula derecha1.

Su impacto a largo plazo en la función de la aurícula derecha y del ventrículo derecho se desconoce en la actualidad. No obstante, ya hay datos a los 24 meses en los que la función del dispositivo posimplante en pacientes es muy adecuada y se observó una mejoría clínica profunda, de la clase IV a la clase II de la escala NYHA (New York Heart Association) con normalización de la función hepática alterada previamente.

El procedimiento CAVI es un claro ejemplo de la continua innovación en dispositivos hacia líneas mínimamente invasivas en la cardiología estructural.

1.Figulla HR, Kiss K, Lauten A. Transcatheter interventions for tricuspid regurgitation - heterotopic technology: TricValve. EuroIntervention. 2016;12:116-118

Palabras clave: Insuficiencia tricuspídea, protesis valvular percutánea. Keywords Tricuspid regurgitation, percutaneous prothetic valve.